Juega tu también

Afortunadamente ahora tengo una relación razonablemente estable, porque confieso sinceramente que no entiendo de mujeres, y lo poco que se, lo aprendí de la manera más dificil. Lección número 1: A ella le gusta jugar.

Cuidate de las mujeres que dicen que no le gustan "los jueguitos" y que dicen ser completamente honestas, pertenecen generalmente al grupo de las que dice "No lo llames, y sólo en ocasiones responde sus llamadas". La etapa crítica es cuando apenas se conocen y ella menciona que va a salir con un amigo, divaga si le preguntas con quién hablaba por teléfono o cambia la conversación si quieres saber a quién le está escribiendo ese mensaje de texto, tal vez hasta coquetee con alguien justo frente a ti, y lo hará sólo para ver tu reacción.

Pero tu trabajo es permanecer tranquilo, y controlar las ganas de conocer cada detalle aunque la curiosidad te coma por dentro. Cuando te anuncie: "Voy a salir con unos amigos", lo mejor es no auto-invitarte, a veces , es mejor dejar pasar la invitación si no estas 100% seguro.

Es muy posible que esconder tus inseguridades y decir: "Tranquila, ve y diviertete" tenga mejores resultados que pegarse a sus amigos solo para inspeccionar cada vuelta en la pista y cada mililitro de alcohol ingerido. Si es una chica que vale la pena, seguramente apreciará la confianza.

No digo que sea fácil, ni mucho menos una regla infalible. Es sólo mi opinión y podría estar equivocado.

Estoy escuchando: Gondwana - Sentimiento Original (En vivo)

El Arte de la Soltería

Que el matrimonio sea, en general, una terrible desgracia, casi nadie lo niega. Pero más temible y devastador es el desgaste de la soltería. Por lo menos en los hombres.

El hombre (me refiero al varón) que a partir de cierta edad pretenda ejercer el casi imposible arte de la soltería esta expuesto a que la gente lo clasifique con uno de los diagnósticos siguientes: viejo verde o viejo maricón.

Lo más grave de esta dosis de repulsión entre la gente, es que el soltero es presa de las garras del pánico. Y alguien que sienta pánico por su soltería o se casa muy mal o no consigue a nadie. De los que encuentran a alguien, así sea una pésima pareja no voy a hablar pues no los reconozco después de que se pasan al bando de los sufridos casados.

Según Samuel Johnson, “El casado padece muchos sin sabores, pero el soltero no goza de ningún placer”. Tal vez sea así. O tal vez los placeres del soltero son demasiado solitarios para que nadie los conozca; sólo el soltero lo sabe.

Disputan los filólogos si la palabra soltero viene de solo o de suelto. Según el punto de vista que se mire, se dice que el soltero padece de soledad o disfruta de libertad. Creo que después de todo, ambas cosas son ciertas, el solterón es, al mismo tiempo, más solo y más libre, pero su libertad, a la larga, no es una bendición sino una condena.

¿Por qué? Porque cuando uno se acostumbra por mucho tiempo a hacer solamente lo que le da la gana, se vuelve insoportable. Insoportable, sobre todo, porque uno mismo no soporta a nadie. La soledad es buena y conveniente, pero corroe si se la prolonga demasiado. Para conocerse hacen falta dosis iguales de soledad y convivencia. La pura soledad produce solamente ermitaños, y la pura convivencia degenera en bobada.

El solterón es “idiático” como decía mi abuela, tiene manías, caprichos, anda con todas las puntas de su personalidad expuestas, sin limar por el contacto con otros. Si uno no se acostumbra a esas molestias y comete la ingenuidad de separarse de la pareja o de quien esté con uno, acaba por no aguantarse ni a si mismo.

Eso es lo que creo de la soltería masculina. La femenina es un fenómeno, creo yo, muy distinto. Ante todo, las solteronas nunca dejan de ser educadas por los niños, porque bien sea con sobrinos, alumnos, huérfanos, las mujeres se las ingenian para estar siempre con menores que las vayan educando. Así que esas aristas que los solteros nunca pulen, las solteras las mantienen bajo control. En general, el soltero es tosco y la soltera es alegre. Además, un solterón sufre, sobre todo, a causa de sí mismo (los solterones son víctimas de sí mismos) toda la vida. En cambio, las solteras cuando se convierten en solteronas, dejan de sufrir.

Esa es mi opinión, pero podría estar equivocado.


Estoy escuchando: Dilated People feat. Kanye West - This Way

¿Por qué no puedes amar a mar abierto? ¿Por qué tienes que ponerte el salvavidas, la escafandra, la mochila, el oxigeno?

¿Por qué no puedes amar a mar abierto? ¿Por qué tienes que firmar tantos papeles, garantías, polizas, seguros contra el miedo?

¿Por qué tantos taparrabos, tapabocas, tapasesos? ¿Por qué no puedes amar a mar abierto?

Yo te diré por qué: porque hay que hundirse tan hondo que se pierden los puntos cardinales, se pierde la razón.

Estoy escuchando: DJ Tiësto - Parallax

Orgullo acuático

Hace unos días tuve que soportar el comentario de alguien diciendo que el Water Polo era fácil, lástima que la diplomacia no me dejó discutirle como quería pero aquí le dejo ésta definición de Wikipedia:

A perfect water polo athlete can be best described as having the over-arm accuracy of a baseball pitcher, the vertical of a volleyball player, the toughness of a hockey player, the endurance of a cross-country skier and the strategy of a chess player.

El jugador perfecto de Water Polo puede ser descrito como alguien que tiene la precisión en el brazo de un pitcher de baseball, la verticalidad de un jugador de volleyball, la rudeza de un jugador de hockey, la resistencia de un esquiador a campo traviesa y la estrategia de un jugador de ajedrez.

La ignorancia es atrevida.

Estoy escuchando: Billy Joel & Ray Charles - Baby Grand

Old School

Un pequeño grupo de tontos todavía pensamos que el verdadero valor como profesionales está en lo que hacemos y no en evitar que el jefe se entere de que otros lo hacen mejor. De todas maneras se va a enterar, sin importar que tratemos de impresionarlo con vocabulario técnico o complicados diagramas... además, siempre, absolutamente siempre, hay alguien que puede hacer lo que nosotros hacemos, y mucho mejor.

Es cuestión entonces de inventar nuestra oportunidad. Me refiero a hacer el trabajo lo mejor posible, caminando ese kilómetro extra una y otra vez y sin pregonarlo. No hay razón para empeñarse en ocultar los errores; tarde o temprano saldrán a la luz, es cuestión de corregirlos y evitar que vuelvan a ocurrir, aunque las enmiendas también salgan a la luz tarde o temprano.

Pero tal vez esta filosofía sea demasiado "Old School" para estos tiempos en los que impresionar a los demás es el deporte de moda, y que conste que no hablo de trabajar como un esclavo sin esperar el reconocimiento que merecemos, sino de recibir exactamente lo que nos merecemos. Al final del día, lo que nos queda a nosotros los tontos, es seguir haciendo lo que sabemos hacer y enorgullecernos por una labor bien hecha.

Yo Prometo

En estos días en los que lo único que pienso es en que ambos hemos cambiado, sólo te pido un poco de paciencia. Prometo no hacer un drama ni dar un discurso más largo que un "Alo, Presidente" cuando lo único que quiero decir es que te quiero, prometo siempre tener las manos tibias cuando el aire acondicionado esté demasiado frío y refrescarte cuando sudes por el calor del mediodía. Creeme que me esforzaré por no ayudarte cuando quieres hacer las cosas tu misma, y por buscar soluciones cuando crees que todo está perdido. Haré un voto para prestar verdadera atención cuando me hablas, en lugar de quedarme viendote a los ojos pensando en lo mucho que me encantan. Prometo buscar algo que hacer los domingos para no pensar todo el día en tí, y prometo no decirte que quiero estar contigo 7 días a la semana, porque se que te asfixia. Prometo darte tu espacio y dejar de aullar a la luna cuando se que estás de rumba, y en cambio poner cara de que no me importa cuando estamos separados, y no hacer mas llamadas de borracho a menos que sea algo realmente importante o tenga la urgencia de decirte que te quiero. Te juro que voy a tratar de controlar las ganas de besarte cuando me hablas suavecito, de abrazarte cuando estas de espaldas y de pasar mis dedos por tu cabello cada vez que lo llevas suelto. Te prometo mostrar más indiferencia aunque todo sea una gran farsa y no darte la seguridad de que cuentas conmigo para lo que sea, pero a la vez mostrarte que el amor no es sufrimiento. Prometo no tener sabor a cigarrillo, ni una barba áspera, ni cabello largo, ni desastre en el carro... pero ante todo prometo quererte, y hacer todo lo que pueda para que te sientas conmigo tan bien como yo estoy contigo.

Estoy escuchando: Miguel Mateos - Obsesión

Encanto Submarino

No pensé que todo fuera a resultar así, pero así fue. Yo no estaba muy seguro de que aceptaras ir conmigo pero tenía que pedirtelo, todavía tengo grabada la expresión de tu cara cuando te lo propuse: una mezcla de incredulidad, desconfianza y curiosidad, afortunadamente corrimos con la suerte de que la última pudo más.

Era obvio que lo habias hecho antes, pero también se notaba que no eras una experta y eso me encantó, un poco tímida al principio para pedir lo que te gustaba, me dejaste guiarte con un poco de mi experiencia. No importa con quién haya sido tu primera vez, menos ahora cuando se que no podemos esperar hasta el mediodia para escaparnos e ir corriendo ("tu carro o el mio?") para aprovechar al máximo las 2 horas más cortas del día.

De vez en cuando tratamos algo nuevo, y no me importa ser yo quien lo proponga, siempre y cuando estés dispuesta por lo menos a probarlo, creo que yo soy así de curioso, y tu ya sabes que no todos estos inventos me salen bien, tal vez hasta disfrutas mi cara cuando tengo que aguantarme uno de mis inventos hasta el final.

En un año hemos descubierto lo que nos gusta, comenzamos con algo tradicional ("normal?") tal vez para no parecer raros, pero ahora sabemos que a ambos nos encanta un poco de pimienta para darle sabor a las cosas, y lo más emocionante es que aun nos falta mucho por probar.

En fin, nuestras comidas en Subway son siempre especiales.

Ahora estoy escuchando: Hombres G - Encima de ti